Una aburrida LOMCE nos quita hasta el juego

La LOMCE es una de las leyes educativas que más polémica ha generado por su nulo consenso y porque en vez de mirar hacia delante y mejorar, considero que supone un gran retroceso por muchas cuestiones. En un post es imposible señalar todas sus deficiencias pero me llama poderosamente la atención una, aquella referida al juego.

Han sido numerosas las teorías, académicos y pedagogos que nos han dicho que el juego es un proceso fundamental en el aprendizaje del niño, al igual que es una parte fundamental en la vida adulta: la televisión ha sido vista como un juego por Stephenson[1] (1967), nuestra intimidad y vida sexual destacada por Betcher[2] (1987), e incluso el cotilleo ha sido analizado como un juego (Spack[3] 1986).

Jugar es sinónimo de diversión, entretenimiento, placer… y, sobre todo, es sinónimo de aprendizaje. Niños y adultos aprendemos jugando. Lee (1977[4]) nos habla del juego como aprendizaje para la propia supervivencia, un ensayo para sobrevivir en el mundo adulto. Abbagano, y Visalbergghi, 2004: 344[5] nos dicen que el juego enseña a medir nuestras propias fuerzas, nos enseña a dominarnos.

La UNESCO en 1968 destacaba que el juego ayuda al crecimiento del cerebro y, como consecuencia, condiciona el desarrollo del individuo. Años después también lo recogía la Ley Educativa española de los años 90, la LOGSE, Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, que especificaba el juego como imprescindible en la etapa infantil y argumentaba el carácter pedagógico del juego.

BlogTiching también lo destacaba en su entrevista a Inma Martín, cuyo título nos lo dice todo: “El juego es emoción, y sin emoción no hay aprendizaje”.

Hemos ido hacia atrás, perdemos el juego, su carácter pedagógico. Podría pensar… “es un olvido”. Pero leyendo la LOMCE me parece una grave incoherencia. Nuestro sistema educativo, que adolece de muchas cosas, está intentando tender hacia un aprendizaje y autoaprendizaje del alumno por lo que se ha de cambiar el contenido y la metodología educativa (algo que ya nos aconsejó Prensky en el 2001 con su libro “Nativos Digitales, Inmigrantes Digitales”. Queremos introducir nuevas herramientas, plataformas y lo que denominamos Tecnologías de la Información (TICs) y… ¿sin juego?

La LOMCE es una ley aburrida que continúa encaminando a nuestros estudiantes a memorizar, a una incultura incomprensible hace 30 años. Algunos estudiantes conocen la Generación del 27 durante la Universidad o te dicen que Blasco Ibáñez es una avenida de Valencia), no saben expresarse en público, son incapaces de comprender un texto con tan solo una lectura Pensar, reflexionar, aprender y todo ello siempre con la diversión en el aula es una falacia en esta Ley que empeora y mucho nuestras habilidades, competencias y conocimientos.

[1] STEPHENSON, W. (1967) The play theory of mass comunication. Chicago: University of Chicago Press.

[2] BETCHER, W. (1987) Intimate play. New York: Viking.

[3] SPACK, P. (1986) Gossip. Chicago: University of Chicago Press.

[4] Lee, C. (1977): The Growth and Development of Children. Londres. Logman. ( Trad. Cast: Crecimiento y madurez del niño. Madrid. Narcea, 1984.)

[5] ABBAGNANO, Nicola; VISALBERGGHI, A. Historia de la pedagogía. México: Fondo de Cultura Económica, 2004. [1957] Traducido del italiano por José Hernández Campos.

2 thoughts on “Una aburrida LOMCE nos quita hasta el juego

    1. Sí, recuerda a que efectivamente podemos sacar partido de todo estudiante siempre que descubramos su inquietud y deseo

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